¿Qué cuentas se cierran al final de cada ejercicio fiscal y por qué?
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El cierre contable y fiscal de un ejercicio económico es uno de los procesos más relevantes para cualquier empresa o autónomo. Este procedimiento permite reflejar con exactitud la situación financiera y los resultados obtenidos durante el año, además de cumplir con las obligaciones legales y fiscales establecidas por la normativa vigente. En este artículo explicaremos qué cuentas deben cerrarse al final del ejercicio fiscal, por qué es necesario hacerlo y qué implicaciones tiene, tanto desde un punto de vista contable como tributario.
¿Qué significa cerrar cuentas?
Cerrar cuentas implica trasladar el saldo de ciertas cuentas contables a otras, de forma que se refleje correctamente el resultado del ejercicio económico. El proceso culmina con la formulación de las cuentas anuales: balance de situación, cuenta de pérdidas y ganancias, estado de cambios en el patrimonio neto, estado de flujos de efectivo (si aplica) y memoria.
¿Qué cuentas se cierran y cuáles permanecen abiertas?
Podemos dividir las cuentas en dos grandes grupos:
Cuentas de gestión (se cierran):
Estas son las cuentas que recogen los ingresos y gastos del ejercicio. Incluyen:
- Grupo 6: Compras y gastos (ej. compras, gastos de personal, suministros, amortizaciones, tributos, etc.)
- Grupo 7: Ventas e ingresos (ej. ventas de productos, prestación de servicios, subvenciones, etc.)
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entendiendo la diferencia
Estas cuentas se cierran al final del ejercicio traspasando su saldo a la cuenta 129 (Resultado del ejercicio), que refleja el beneficio o la pérdida obtenida. Esto es esencial para determinar la base imponible del Impuesto sobre Sociedades o, en el caso de autónomos, para la liquidación del IRPF en estimación directa.
Cuentas patrimoniales (permanecen abiertas):
Son las cuentas que integran el balance, es decir, el patrimonio de la empresa. Incluyen:
- Activo (Grupos 2, 3 y 4): Bienes, derechos, existencias, clientes, bancos, etc.
- Pasivo (Grupos 1, 4 y 5): Deudas, proveedores, acreedores, capital social, reservas, etc.
Estas cuentas no se cierran, sino que su saldo se arrastra al ejercicio siguiente, formando parte del balance de apertura del nuevo año.
¿Por qué es necesario cerrar las cuentas?
El cierre contable y fiscal no solo es un requisito formal, sino que cumple funciones esenciales:
✧ Cumplimiento normativo:
- Obligatorio según el Código de Comercio y el Plan General de Contabilidad (PGC).
- Permite la elaboración y presentación de las cuentas anuales ante el Registro Mercantil.
- Base para la confección y presentación del Impuesto sobre Sociedades (modelo 200), IVA anual (modelo 390) y otros modelos fiscales.
✧ Evaluación de resultados:
Cierra el ciclo económico del año, determinando el beneficio o pérdida y permitiendo:
- Toma de decisiones estratégicas.
- Reparto de dividendos (si hay beneficios).
- Dotación de reservas legales u obligatorias.
✧ Coherencia contable:
Permite iniciar el nuevo ejercicio con un balance limpio, en el que solo se arrastran las cuentas de balance. Las cuentas de ingresos y gastos vuelven a cero para comenzar de nuevo el ciclo económico.
Herramientas y recomendaciones prácticas
Para facilitar este proceso, muchas empresas recurren a software contable (como A3, Contasol o Sage), que automatiza gran parte del cierre contable. No obstante, es recomendable seguir una checklist técnica, que incluya:
- Revisión de saldos de clientes y proveedores.
- Regularización de existencias.
- Comprobación de amortizaciones.
- Conciliación bancaria.
- Asiento de regularización y cierre.
Asimismo, es aconsejable contar con el apoyo de un asesor fiscal y contable especializado, que garantice la corrección del proceso y minimice riesgos ante una posible inspección tributaria.
Conclusión
El cierre de cuentas al final del ejercicio fiscal es un pilar esencial en la gestión contable de toda empresa o autónomo. Cerrar correctamente las cuentas de ingresos y gastos y arrastrar adecuadamente las patrimoniales permite una fotografía real de la salud financiera, asegurando el cumplimiento con Hacienda y otros organismos. En Gestoría Galiano, te ayudamos a cerrar tu ejercicio con rigor, eficiencia y tranquilidad.
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Este artículo ha sido elaborado por Juan Galiano, profesional con amplia experiencia en asesoría fiscal y contable para empresas. Su visión práctica y rigurosa convierte el cumplimiento legal en una ventaja competitiva para tu negocio.
Preguntas
Frecuentes
¿Qué son las cuentas temporales en contabilidad?
Las cuentas temporales son aquellas que se utilizan para registrar ingresos, gastos y retiros durante un periodo contable y se cierran al final del ejercicio fiscal para determinar el resultado del periodo.
¿Por qué se deben cerrar las cuentas al final del ejercicio fiscal?
El cierre permite reiniciar las cuentas temporales en cero y trasladar los saldos al patrimonio, facilitando el análisis de los resultados financieros del nuevo periodo.
¿Qué diferencia hay entre cuentas temporales y cuentas permanentes?
Las cuentas temporales se cierran al final del ejercicio (ingresos, gastos, pérdidas, ganancias), mientras que las permanentes (activos, pasivos y patrimonio) se mantienen abiertas y acumulan saldos.
¿Cuándo se realiza el cierre contable del ejercicio fiscal?
Generalmente se realiza al finalizar el año fiscal, aunque la fecha exacta puede variar según la legislación de cada país o el calendario fiscal de la empresa.
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